Recientemente la editorial Edward Elgar ha publicado la Enciclopedia temática de Ciencia Regional. Se trata una obra ingente de más de 800 páginas que contienen más de 300 entradas y en la que participan casi un centenar de investigadores de todo el mundo. La enciclopedia se concibe con la idea de ofrecer una visión sistemática y estructurada por ámbitos temáticos de los principales conocimientos asentados por el conjunto de disciplinas que se incluyen en ese campo general que denominamos, de modo un poco impreciso, como ‘Ciencia Regional’.
Es interesante constatar este resurgir de las enciclopedias en algunas editoriales científicas. La idea de condensar el saber de un ámbito en una gran obra parecía algo obsoleto desde la existencia de internet y la accesibilidad casi total a la información que proporciona a través de los grandes buscadores. Pero es cierto que cuanto más accesible es la información mas difícil resulta estructurarla y convertirla en conocimiento. Las nuevas enciclopedias que están surgiendo ahora ya no buscan tanto resumir el conocimiento existente como si organizarlo, estructurarlo y ofrecerlo resumido al lector.
Ese es realmente el objetivo de esta enciclopedia de la Ciencia Regional: resumir y estructurar el conocimiento acumulado en este ámbito multidisciplinar en el que interactúan la Geografía, la Economía, la Sociología, la Arquitectura e incluso la Ingeniería. No obstante, y aunque el objetivo de la enciclopedia no era abarcarlo todo, si no resumir y estructurar lo más importante, al final su extensión es llamativa y muestra el enorme crecimiento experimentado por la Ciencia Regional en las últimas décadas.
Repasando los conceptos que se resumen en la enciclopedia se puede ver que, sobre la base de un marco teórico reducido formado por la Geografía Económica clásica (fundamentalmente las teorías de localización) y su expansión con la Nueva Geografía Económica y los modelos de Economía Urbana, se desarrollan cientos de avances de conocimiento apoyados fundamentalmente en estudios de caso y análisis empíricos. Una de las razones por las que la Ciencia Regional se ha expandido de modo exponencial en las últimas décadas es por el increíble crecimiento que ha experimentado tanto en la información disponible, los datos correspondientemente georreferenciados, como por el aún más impresionante desarrollo de métodos para el análisis de esa información. Ese desarrollo técnico del análisis de datos ha permitido llegar a detalles antes impensables que acumulan interesantes conclusiones.
Ahora bien, más allá de la mejora de la información disponible y de las metodologías para aprovecharla, la principal razón por la que el interés por la Ciencia Regional ha crecido tanto y se ha situado en el centro de los debates científicos y políticos es por la gran importancia que ha adquirido el llamado reto climático y medioambiental. La transición verde, el cambio climático o la sostenibilidad ambiental están en el centro de interés de la Ciencia en general y en el ámbito de la economía han revelado la importancia que tiene el incluir al territorio en cualquier análisis económico o social. C
Mirando esta Enciclopedia, o mirando la gran expansión de revistas y artículos científicos con dimensión espacial, podemos concluir que la Ciencia Regional vive una era dorada. Ha dejado de ser un grupo de científicos de distintas disciplinas interesados por la relevancia de la geografía, el territorio o la posición pero que no estaban en el mainstreamde la economía o la política. Hoy en día la Ciencia Regional es el mainstream.
Si acaso, y por tratar de predecir por donde puede discurrir el futuro de la Ciencia Regional, llama la atención la descompensación que en los últimos años se está produciendo entre la expansión de los análisis empíricos y las mejoras técnico/metodológicas frente al más bien limitado progreso teórico/deductivos. El marco teórico sobre el que se apoya el potencial analítico de la Ciencia Regional ha avanzado relativamente poco. Empieza a ser necesario desarrollar modelos que sinteticen los avances logrados por el crecimiento exponencial de estudios empíricos, extrayendo conclusiones comunes y patrones generales. Si no se avanza en ese marco teórico o en una síntesis deductiva de las conclusiones es posible que el número de artículos científicos con aplicaciones empíricas crezca y crezca aportando matices y particularidades específicas pero sin conseguir que el conocimiento aculado se expanda de igual manera.
Publicado en el Blog de la AECR "La riqueza de las regiones"
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